No More Excuses

No More Excuses [“Es justamente la posibilidad de realizar un sueño lo que hace que la vida sea interesante.”]

domingo, 13 de julio de 2014

Colapsado Masoquista

“La resistencia es destruida completamente, a menudo por un solo incidente, muchas veces por un arranque violento, físicamente. El niño se transforma en amable y bueno y renuncia a su propia voluntad”
En la actualidad existen múltiples teorías para definir estilos de personalidad y sus características, dentro de la orientación neo-reichiana nos encontramos con dos grandes categorías y sus subdivisiones, partiremos con los Colapsados, dentro de los cuales tenemos a los Masoquistas y Orales. El segundo grupo se clasifican bajo el nombre de Acorazados, donde encontramos al Rígido que puede ser Fálico – Hombre o Histérico – Mujer y finalmente al psicópata. Existe otro tipo llamado Esquizoide el cual  no puede se puede encasillar dentro de estas dos grandes categorías. Como persona y debido a mí historia se me puede clasificar como Colapsada, Masoquista y me hace sentido cuando describen que una de sus características es que “No expresa sus sentimientos” ya que siempre de alguna  u otra forma buscaba esconderme, era más cómodo y menos arriesgado. De esta misma forma está arraigado el miedo a dejar ir, prefiriendo mantener relaciones o contactos dañinos antes que perder, donde se suma la pérdida de límites. En el análisis general que se puede hace de todos los estilos es que la mayoría ha pasado por algún evento con sus padres ya sea que se sintiera abandonado o muy querido, generando patrones adaptativos y defensivos que luego perpetuamos y que si no somos lo suficientemente conscientes no podremos mejorar o sanar. Por ejemplo el esquizoide, que se siente rechazo o amenazada incluso de muerte por su madre luego entra en conflicto ente su existencia y sus necesidades, volviéndose un controlador, aislándose emocional y relacionalmente.
El Oral, que se siente privado de contacto ya que percibe que la madre no le presta apoyo ni sustento, se siente inseguro y lucha por su derecho a la seguridad. El psicópata, que fue sofocado por la madre al considerarlo débil, siente que tiene derecho a ser libre. El fálico (Hombre como Mujer) donde sus sentimientos no fueron tomados en cuenta por sus padres, siente que tiene el derecho a querer algo y moverse en búsqueda de placer. Finalmente mi estilo, siente que tuvo una madre despótica y un padre sumiso, donde la madre empuja a su hijo, por lo que siente que tiene derecho a ser independiente. De alguna forma los estilos se fundamenta en nuestras vivencias de la primera infancia mayoritariamente, donde no tenemos un nivel de conciencia tan desarrollado como lo es cuando eres adulto. Desde el comienzo del curso y con las lecturas de los documentos reafirmo que mi coraza se fundamenta en el vínculo que tengo con mis padres y nuestra historia como familia.
Recuerdos de una madre sobre exigente donde nada era suficiente versus un padre poco participativo en las decisiones del hogar. Es fácil recordar como mi madre nunca se mostró de acuerdo con mis notas alcanzadas o bien la elección de carrera, nada era lo suficientemente bueno, por eso ahora, para mi nada es suficientemente bueno y me observo en ocasiones intentado mejorar cosas que ya son buenas, y es como correr siempre detrás de un ideal que nuca puede ser alcanzado ya que siempre puede ser mejor. Una de mis falencias es el control, o la sensación de este, ya que siempre pienso que “tengo que estar en control” de mis emociones, de mis decisiones, lo que me limita a tomar decisiones arriesgadas o vivir la vida. Si bien con el trabajo de desarrollo personal sostenido, he logrado disminuir esta falsa sensación de necesidad de control, aun me descubro en ocasiones volviendo a la zona de seguridad, donde vuelvo a depender, especialmente de mi madre, de sus decisiones, ya que en aquellas oportunidades en que he salido, siento culpa, que a nivel consiente sé que es innecesaria existe. Dentro de las diferencias que puede encontrar con el estilo, es en la negatividad o en la sensación de hacer las cosas mal, ya que siempre defiendo todo con la convicción que está bien hecho. Emocionalmente, me identifico con el estilo masoquista, ya que todo queda guardado y resguardado, la expresión de emociones es más sencilla mediante actos más que en palabras. Desde mi historia y mis recuerdos a mi familia nunca les he podido expresar un simple te quiero, la vinculación emocional y la confianza con amigos y parejas es compleja, ya que requiere de tiempo y valentía antes de dar los pasos. 
Otro de los estilos que posee características con las cuales me identifico es con el oral sobe todo cuando dentro de los aspectos a trabajar es a pararse sobre sus propios pies  a la dependencia que genera, ya que he logrado establecer que mis conflictos relacionales se basan en las expectativas que tengo en el otro y cómo el otro debe retribuirlas.  
Dentro de las acciones que he decidido emprender para mejorar y que se condicen con mi estilo, es defenderme ante la agresión o a decir que no a situaciones que  no me acomodan, tratando de ser más directa y no rumiar tanto mi malestar, son tareas complicadas ya que te obliga a ponerte en una posición donde dejas de ser la persona que acepta y te vuelves desafiante o negativa, a la vista de otros, generando nuevos espacios de aprendizajes, donde debes aprender a mantener la nueva conducta, ya que sino el cambio no se produce.
Finalmente a modo de conclusión, se entiende la relación existente entre nuestra visión de los padres y la valorización e interpretación que hicimos de su crianza y como sentimos que esta nos afectó, aunque para tratar de mejorar también debiéramos de hacer el ejercicio de tratar de comprender cómo vivieron a sus padres, ya que somos seres históricos, producto de una tradición, esto quizás como una forma de sanar los vínculos, ya que existen cosas o situaciones que no se pueden reparar pero si se pueden mirara desde un cristal diferente. 

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