Hay días que comienzan muy bien y por cosas del destino se van tornando oscuros, es la mal intencionada nube negra que llega a cubrir nuestro soleado día, hay días como hoy en los que pienso en que la nube no llega, sino que simplemente vive en mi, hoy hablábamos de la significancia de cada año vivido, a raíz de la proximidad de mi cumpleaños, para mí, este año fue el de las preguntas, el de las dudad y el de la reestructuración, y de las verdades, difíciles verdades. En mi nueva vida, he descubierto con pesar que quienes creo me conocen, realmente no lo hacen o más bien no lo hacen como a mí me gustaría y puede ahí radicar “mi problema”, éste como en ningún otro año me he sentido tan desplazada, postergada y difícil de llevar, estancados eternamente en la primera impresión, hoy una salida que tuvo que ser divertida se volvió inquietante y punitiva, personas que debieran inspirar seguridad activaron mis temores, nuevamente temores que creía olvidados y peor aún superados, en días como hoy me arrepiento de “autoexiliarme” de mi grupo de apoyo, tengo la sensación de haber perdido, de no poder participar, de hablar y saber que seré escuchada, extraño aquel lugar donde mis entre líneas nunca lo han sido, donde puedo expresarme sin miedo a ser atacada de vuelta “por esta terrible forma de ser”, dónde mi aberrante forma de expresarme y sentir es aceptada y mayor aún comprendida, hay personas en mi vida que merecen un agradecimiento que nunca les he dado, hay dos charlas pendientes, dos charlas de corazón a corazón que me llevaran a una nueva etapa. Donde las personas que participaremos no necesitaremos intermediarios para amortiguar nuestras reacciones, donde nadie tendrá que interceder por esa otra persona, para disminuir el nivel de mis respuestas, hoy nuevamente me hicieron sentir mal por algo que es tan inherente a mí, hoy nuevamente me di cuenta que nos quedamos con las “caretas” y no pasamos de ahí, creo que tengo grabado también en el alma, la gran definición de mi mejor amigo, me persigue con una suerte de carga tortuosa, entiendo el significado y el contexto, pero sigue recordándome que lo que se ve dista mucho de lo realmente sentido. Hoy me sentí el monstruo intransigente, pero cómo hacerles entender que ya crecí en el mejor sentido, que hay cosas que viví en mi momento que ahora es su momento pero que ya nunca será el mío y que mis caídas ya fueron y que ahora los observo muchas veces cometiendo las mismas locuras que yo.
Este año y estos últimos meses el rechazo, la poca aceptación, la incomprensión y el miedo han llenado cada rincón de este inestable corazón, es “mi” gran problema, ciertamente”, ya que no he conseguido lograr un equilibrio que me permita afrontar el cúmulo de sensaciones que me han tenido a mal traer, quizás se deba también a la ausencia de la única persona que me ayuda a enfocarme, que con sus palabras puedo volver poco a poco a ser la persona que me gusta, vivo en una suerte de limbo, ya que no hemos podido hablar, tengo temor de perder a alguien importante en mi vida, tengo miedo de no poder controlar la rabia y tristeza que llevo dentro y descargar contra ella, sé que es la única que logra ver más allá, pero ahora mis problemas también son con ella, ahora los problemas son conmigo misma, ahora los problemas son con mis decisiones y las respuestas que tengo delante y no quiero ver, y las acciones que debo comenzar pero que por temor he dejado pasar.


