No More Excuses

No More Excuses [“Es justamente la posibilidad de realizar un sueño lo que hace que la vida sea interesante.”]

jueves, 19 de mayo de 2011

Divagar de Pensamientos

No puedo decir “aún recuerdo cuando”, pero sí diré aún existen fragmentos en mi mente del día de su muerte, y ya han pasado dos años y diecisiete días. Hace algún tiempo pensaba que lo había enfrentado de maravilla, que la mujer que me formó había muerto y yo, lo había enfrentado de forma madura y completamente bien, hasta me sentía orgullosa de poder hacerlo, de no haberme quebrado en el funeral (represión), de no llorar cuando la encerraron en la bóveda funeraria (represión), de haber esperado un año para volver a su casa (negación), de haber estado con suerte cuatro veces en la habitación donde murió (evitación), de haber llorado un año después de su muerte (colapso emocional). Obviamente lo había enfrentado de maravilla, destacando la ironía de esto. Comencé a darme cuenta que las cosas no iban bien, especialmente con mi memoria de esos tiempo, cuando mi amigo me comentaba cosas que habían sucedido a los días de volver de la ciudad donde mi abuela había fallecido, él siempre me decía, lo hicimos, lo dijimos o lo hablamos cuando volviste de (siempre poniendo un cuidado que lejos de hacerme sentir mejor me sentaba fatal), y yo sólo podía responder ¿verdad? Nada, en mi mente existen y puedo contarlas nueve escenas de esos días, una hora antes de su muerte, cuando tuve que decir que había muerto, cuando ayude a mi abuelo, cuando la vestía y no me dejaron hacerlo, cuando mis amigas mágicamente me hicieron reír en el velorio, cuando lloré mientras cerraban el ataúd, cuando la dejaron encerrada para siempre, cuando mi prima chica lloraba sin parar y tuve que sacarla y la pelea de dos tías, estas son las nueve escenas que recuerdo con exactitud y en colores, luego de eso vacío, solo recuerdo haber llegado a Antofagasta y haberme juntado con mi mejor amiga, recuerdo su abrazo y lo fría que era la tarde, tengo sus palabras guardadas en el corazón y de ahí no existen recuerdos, de no hay nada, no recuerdo como viví esos días, ahora puedo reconocerlos, porque antes todo estaba bien y lo había afrontado, pero más bien lo había borrado, y cuando me preguntaban por esos días solo podía decir no lo recuerdo, y para mis amigos era uno más de mis olvidos de siempre. Insisto había enfrentado la muerte de forma espectacular, tan impersonal que no me había dado ni cuenta, otro hecho que marco mi mundo fue tras su muerte dentro de los días siguientes venía el día de la madre, creo que nunca lo recordamos y no recuerdo siquiera haber saludado a mi madre, aunque no creo que ella se acordara de que era madre después de haber perdido a la suya. Luego todo siguió igual en una confortable “nada”, hasta que una noche luego de haberla soñado, haberla amado, haberla visto morir en mis sueños, ahí recién mi corazón asimiló que estaba muerta, esa noche mi corazón se rompió en pedazos, se fragmentó de tantas formas que muchas de esas piezas están dañadas, algunas perdidas, y por primera vez en tantísimos años lloré y no porque quisiera, porque llorar me avergüenza, me agota y me drena de energía, pero esa noche no podía detenerlo, no podía parar la pena, el dolor y la desesperación por saberla muerta, así que lloré abrazada a la almohada ahogando los sollozos y mis gritos en la almohada porque no quería incomodar a las personas con las que vivo con mi pena, esa noche sólo una personas hubiese podido contenerme porque sabía entendería como me sentía, pero esa persona no estaba, así que a medida que fueron pasando las horas y el sol comenzaba a colarse por la ventana pensaba en lo que una vez fue mi vida con ella estando ahí y lo que se me vendría no teniéndola pero estando ahí de alguna forma, así que cuando fueron cerca de las ocho de la mañana trataba de algún forma de cubrir las horas de llanto, pero era algo un tanto difícil. Luego de eso, lo hablé con mi mejor amiga y me contó y dijo tantas cosas que me ayudaron a dar los pasos que necesitaba para aceptarlo, pero hace poco en el día de la madre de este año de nuevo mi mundo se vino abajo, estuve aún más irascible de lo que soy normalmente y mucho más odiable, porque a pesar de estar siempre bien no lo estoy tanto, mi amiga acudió a mi llamado y nuevamente acudió a un rescate mágico, con ella no tengo que ser responsable, ni seria, mucho menos una mujer adulta, ella sabe las cosas que oculto sin necesidad de decírselas, aún no entiendo ese mecanismo que nos une pero cada vez que me tambaleo ella aparece de alguna forma(cómo me gustaría poder hacer lo mismo por ella). Ese día en un mail deposité algunos trozos de mi alma y se los envié para que los reparara y ella en su sabiduría pudo hacerlo. Ella repara muchas partes que están defectuosas y las que vienen de fabrica le cuesta un poco. Ambas hemos perdido a una mujer importante en nuestras vidas, ambas sabemos lo que es mirar un ataúd y ver a las personas que amas quieta. En una quietud que jamás pasará, ambas sabemos lo que es recordar sus rostros enmarcados en el peor de los cuadros, pero ambas sabemos lo que fue amarlas y ambas sabemos que podemos apoyarnos la una en la otra y llorar hasta no tener lágrimas. Debo decir que cuando extraño a mi abuela, de alguna forma extraño vivir con mi amiga, porque cuando sentía un vacío en mí y que la angustia subía, podía ir a su habitación (la que ahora paradójicamente usa mi mejor amigo) y recostarme a su lado y ella me permitía descansar de todas las tribulaciones, acariciaba mi cabeza como quien acaricia a un perrito, es lo más cercano que tengo a la espalda de mi abuela. En nuestra última conversación que fue hace unos días hablamos de mi mail y mis preocupaciones, de mi papel de amiga y mi papel de María López. Ella estaba molesta conmigo por la forma en que estaba actuando, pero más que molesta estaba preocupada, después de todo siempre fui doña razones más que doña emociones, no le gusta verme sufrir, pero aceptó que así sería, esa noche me consoló y me dio energías, mi mejor amigo suele decir que cuando me junto con mis amigas recargo las pilas. En parte tiene razón pero tras haberlo pensado me doy cuenta que con ellas no me preocupo por nada, no tengo que ser responsable de nada porque puedo darles el mando y ellas decidirán y actuarán por mi y no me atemoriza porque sé lo harán bien, con ellas haciendo una burda comparación con mi vida en Antofagasta, con ellas no soy mayor, con ellas soy una igual e incluso con ellas soy menor y se me permite serlo, sé que esto puede sonar un poco extraño incluso a reproche pero no lo es, con ellas no tengo que demostrar nada porque conocen a la persona que fui antes de pisar Antofagasta, también tiene sus problemas y me preocupan, pero sé también que de alguna forma lograran salir adelante. Somos un grupo bastante extraño, hoy hablaba con dos de ellas, las escuchaba y notaba la dinámica que se dio entre las tres y fue un golpe de alegría y de orgullo, han pasado más de diez años desde que nos conocimos y aún y a pesar de ser personas diferentes somos las personas que se conocieron y se hicieron amigas, una de ellas quiso a la maría de nueve años y siguió queriendo a la de 13, de ahí conocimos a nuestro grupo y puedo decir que tengo veinticinco años, y que la niña que fue adolescente y que ahora es de alguna forma una mujer es amada por sus amigas que la vieron y ayudaron a crecer. Mi mejor amiga forma parte de este grupo, me gusta saber que además del hogar que encuentro al lado de mi mejor amigo también me siento como en mi hogar en donde se encuentran ellas. Llevo a penas unos días en Antofagasta y ya quiero volver a verlas, tienen planes trazados para algunos fines de semana y se me pide que asista, en raras ocasiones coincidimos las cinco pero cuando lo hacemos la pasamos en grande y sé que ese fin de semana que se acerca será estupendo.



Mi vida tiene dos grandes amores en estos momentos, uno es el hombre de mi vida, y mi mejor amiga, ambos son muy parecidos, pero cada uno tiene esencias diferentes que los defines y los delimitan como personas volviéndolos únicos y especiales. Mi guachuminga como ella nos llama (y que yo abrí para que guachumingo entrara en esa parte de vida, mi guachumingo mi mejor amigo). Es una mujer, no pondré ninguna clase de apelativos positivos o halagadores porque es lo suficientemente humana para tenerlos y tener negativos también, la primera vez que la vi, me enamoré de su aura, la primera que veía y la única, aunque ella en primera instancia no viera a las amigas que somos hoy, han pasado doce años y aún me sorprende su persona, su calor y que para ella soy una de las personas más importantes de su mundo y eso aunque suene egoísta me hace feliz. Ella en alguna parte de su alma tiene un don especial, un instinto casi maternal con mi persona, ella es mi mejor amiga, de mi mejor amigo me enamoraron sus ojos, en un flechazo instantáneo, en los últimos días he apuntado en su contra y ciertamente le he “pegado”, en los últimos días he sido como a él le gusta llamarme una completa perra y el ha aguantado mis mordeduras porque me ama, mi mejor amigo dice que tengo un corazón enorme, a veces me pregunto si necesitará lentes porque si fuera así jamás le haría daño, mi mejor amigo está comenzando a conocer lo pero de mi, sólo espero pueda resistirlo y que ninguno de los dos nos perdamos en este intento de mantenernos juntos.




lunes, 16 de mayo de 2011

Después de la Tormenta hay que cumplir con la palabra y los silencios

Mi amiga dice que si el corazón se rompe es parte del proceso debo reconocer que es verdad, todo tiene que desintegrarse para producir cambio, cambio, hoy lo dije, y es ciertamente lo que quiero un cambio, un cambio de rutina, y un cambio sobre todo de sentimientos, uno sobre todo que creció y se expandió por todo lo que puedo dominar corazón. Mi amiga me dio dos soluciones, la más fácil para ella era abandonar, sí es la más fácil de todas pero terriblemente dolorosa y angustiante. Dejar todo y comenzar desde un cero relativo, porque nadie puede borrar sus recuerdos a lo más podemos elegirlos, pero siempre, siempre, se recordará. La otra era hacer lo que debía hacer y lo que corresponde. Cumplir con mi palabra, y es lo que me propongo hacer a raja tabla, mientras conversábamos en una noche larga y fría, me hizo ver una realidad la cual no había contemplado, y es algo que vendrá sí o sí en un futuro no muy lejano, y me hizo comprender que debía aceptar y seguir en el rol que yo misma había elegido, y es uno de los consejos que seguiré no importando las consecuencias personales, porque como acordamos hay límites que no deben transgredirse por mucho que se desee. Hace mucho tiempo que no pensaba ni escribía sobre los límites, y he ahí el motivo de muchos de mis “lamentos” y dolores de cabeza, crucé un límite que jamás debí haber traspasado, lo que llevó a un espiral de malos sentimientos, de irá y pesares soterrados que en algunos momentos salían a la luz y dañaba a una de las personas que más amo, la cual es sin duda la persona menos culpable de la situación. Otra buena amiga me hizo la analogía a una bomba entre manos y sí, es una verdad también, pero esa bomba ya había hecho implosión en mí, y que dañó de alguna forma al exterior, pero no logró dañar si hubiera dejado la bomba en el centro, mi mejor amigo habla o más bien escribe que ambos dejamos caer nuestras bombas y ahí también otra verdad, y es que ambos nos bombardeamos una que otra vez, hoy charlamos y me dijo que terminará de destruir que hablara, pero hay muchas cosas que siempre deben quedar en silencio y es una bomba a la cual nunca le quietaré el sello, como siempre he pensado uno es dueño de sus silencio y esclavo de sus palabras, porque son estas las que tienen un poder tremendo, dicen que un acto vale más que mil palabras, pero un acto está compuesto de muchas partes, pero una sola palabra bien dicha o muy mal dicha puede elevarnos al cielo o en su defecto mandarnos al infierno sin boleto de regreso. Los problemas o las dificultades que he tenido en el último tiempo se deben a mi, y a nadie más que a mi, a lo que estaba sintiendo y las cosas que he reprimido, algunas veces me siento bien en como llevo ciertas partes de mi vida pero en otras soy un desastre total, todo por los límites, soy rígida en relación a estos, porque son lo único que me dan una estabilidad, lo que de alguna forma me mantienen cuerda y callada. Exponer lo que sentía en palabras liberó la carga y la angustia que sentía (sumándole a eso la cara de qué me estas hablando de mi mejor amiga), si bien ponerlo en palabras lo hizo real y por primera vez no negué lo que sentía no fue tan terrible, le pregunté si creía necesario que lo hablara y me dijo que no que mientras menos personas lo supieran iba a ser mas controlable, y ciertamente creo que tiene razón, debo agradecer que me escuchara y me ayuda a buscar una solución, aunque esta fuera un “debes asumir y actuar en concordancia” y ser la mejor en el rol que elegiste. Por qué se debe cumplir con lo que se espera de uno y hay que ser además la mejor en lo que se hace, mi amiga me dijo primero tu segundo tu y tercero tu, pero llegué por primera vez en mi vida a la situación en la que sedo el primer lugar y lo entrego, sabiendo las consecuencias, mi amiga teme por como acabe la situación pero al menos fui sincera con ella, iba a terminar, pero no le aseguraba el estado en que quedaría, pero sí que lo lograría y sé que estará al final para recoger los trozos que queden de mi, pero solo puedo alegar en mi defensa que lo hago porque quiero, no por obligación ni compromiso, lo hago por decisión propia sabiendo de antemano las consecuencias y la perdida, puesto que es una guerra perdida, que ni siquiera tengo la opción de pelear, porque no tengo lo que se necesita para luchar esta guerra (demonios!) . Era lo inimaginable, era escupir al cielo, y cuidado, sí cae encima. Cae con un peso superior que te aplaste y te comprime el corazón, hay cosas que si corrompen al amor, y muchas veces son las mismas personas, hay que aprender a no ser ilusos porque muchos vínculos pueden mancharse y desgarrarse y no por propia voluntad, sino porque los sentimientos van cambiando y a veces que exista amor no asegura que sea bueno, porque a veces el amor no es suficiente y otras veces el amor sale sobrando.



Por eso a callar, cumplir y apoyar porque eso esperan de mi, y porque eso es lo que me comprometo a entregar, porque la guerra ya esta perdida, porque me niego a usar mi mejor arma.

sábado, 14 de mayo de 2011

Corazón Roto

Loco de remate está quien dice


haber estado una hora enamorado,

mas no es que amor así de pronto mengüe, sino que

puede a diez en menos plazo devorar.

¿Quién me creerá si juro

haber sufrido un año de esta plaga?

¿Quién no se reiría de mí si yo.dijera

que vi arder todo un día la pólvora de un frasco?



¡Ay, qué insignificante el corazón,

si llega a caer en manos del amor!

Cualquier otro pesar deja sitio

a otros pesares, y para sí reclama sólo parte.

Vienen hasta nosotros, pero a nosotros el Amor arrastra,

y, sin masticar, engulle.

Por él, como por bala encadenada, tropas enteras mueren.

El es el esturión tirano; nuestros corazones, la morralla.



Si así no fue, ¿qué le pasó

a mi corazón cuando te vi?

Al aposento traje un corazón,

pero de él salí yo sin ninguno.

Si contigo hubiera ido, sé

que a tu corazón el mío habría enseñado a mostrar

por mí más compasión. Pero, ¡ay!, Amor,

de un fuerte golpe lo quebró cual vidrio.



Mas nada en nada puede convertirse,

ni lugar alguno puede del todo vaciarse,

así, pues, pienso que aún posee mi pecho todos

esos fragmentos, aunque no estén reunidos.

Y ahora, como los espejos rotos muestran

cientos de rostros más menudos, así

los añicos de mi corazón pueden sentir agrado,

deseo, adoración,

pero después de tal maor, de nuevo amar no pueden.

miércoles, 11 de mayo de 2011

De Omisiones, dobles caras y Sentimientos Inconfesables.

Nunca antes la sensación había sido tan larga, ayer mi mejor amiga me preguntó sino me sentía mal entre tantas personas, viviendo con tantas personas, cuando por propia naturaleza tiendo a huir de las aglomeraciones. La respuesta fue otra pregunta ¿o, no? Entre risa e incertidumbre, porque ciertamente, me gusta estar sola, o más bien me gustaba estar sola, no tenía mayores complicaciones que convivir con mi silencio y mis tiempo, muy por el contrario lograba encontrar la calma y un montón de respuestas luego de esos silencios y días de soledad, pero actualmente vivo con una pareja ex pareja, y con una antigua amiga que a demás de vivir con nosotros comparte mi habitación, y la pregunta de mi mejor amiga sigue resonando,¿realmente me siento cómoda?, y la verdad es que no, si me dedico a meditarlo y lo pienso seriamente. Pero llevo más de una año anestesiada, y su pregunta fatal que siempre me lleva a pensar que no puedo ocultarle nada por mucho tiempo. ¿Qué pasa contigo? No estas siendo tú en el último año y sorpresa, creía haber sido la única que se diera cuenta, pero no era así y lo agradezco porque no iba a ser capaz de dar el primer paso yo sola, no hubiese podido acercarme sola y contarle que estaba ocurriendo. Ella sabía y yo sabía que ella sabía que algo acontecía, pero no tenía el valor ni la entereza suficiente para afrontar un montón de sentimientos que llevo guardados y que preferiría siguieran ocultos por toda la eternidad o que sería mucho más cómodo y menos doloroso si dejaran de existir, porque ciertamente volvería a la calma. Pero volviendo a su primera pregunta, si me incomoda de muchas maneras vivir rodeada de tantas personas, pero sólo puedo soportarlo porque vivo con un hombre que de alguna forma logra calmar partes de mí que yo, antes de él podía calmarlas, quizás eso nos lleva a que nos peleemos tanto, o mejor dicho a que me pelee tanto con él, que se volvió demasiado importante y demasiado profundo, y que no me gusta y me asusta que así sea, así que se vuelve una batalla campal luchar contra mi compromiso con él y la coexistencia con otras personas, a eso sumándole que no soy una persona fácil, que tiendo a tergiversar mis propios sentimientos y que se revuelve y revuelve todo más. Sí, no me siento cómoda entre tantas personas, pero se me hace soportable por esta parte de mi que fluye y es casi indolente, y porque de alguna forma es un consuelo saber que a final de año todo se acaba y comienza una nueva parte de mi vida, en que dejaré de lado parte de esta vida que será pasada y que sólo pasaran a mi futuro (como ya lo he hecho antes), bajo mi propia decisión las partes que yo quiera.

Sólo puedo decir que a veces me siento culpable por desear no estar en esa casa que de alguna forma es mi hogar, porque es un sentimiento, son ansias que si bien puedo ocultar del resto, no veo necesidad de ocultarlas de mi misma. Me gusta pensar en los cambios, en las cosas nuevas que vendrán. Hay muchas cosa que me gustaría dejar atrás, muchos recuerdos vividos en eso que yo llamo hogar que me gustaría borrar, pero soy consciente que es imposible borrar los recuerdos a conveniencia. Entre en una parte de mi vida en que necesito volver a encontrar el equilibrio que tenía hace algunos años, necesito volver crecer y madurar un poco más, volverme más reflexiva y dejar de ocultarme, hay una necesidad imperiosa de tomar decisiones y de marcar mi diferencia, pero no con el resto, quiero hacer una diferencia en mi misma, quiero hacer una diferencia de la persona que soy ahora y que no me gusta nada, ni siquiera un poco. Quiero ser alguien diferente pero conservando los puntos que me gustan y sé juegan a mi favor. Sí, cambié en el último año y reconozco que no ha sido para mejor, porque se han exacerbado mis arranques temperamentales, mis celos posesivos terriblemente patológicos, mis conductas erráticas, mis divagaciones, mis pensamientos inconexos, y el amor toxico y recalcitrante. Muchas características negativas que no crecieron junto con una madurez emocional necesaria, me veo triste y al borde del llanto y una desesperación desgarrante tan a menudo, que me anestesió aún más para no sentirme así, sé que algo en mi cambio, sé que no podré revertirlo, pero sé que puedo modificarlo. Porque tampoco he sido una persona grata y de fácil trato, porque esa parte de mí que antes la gente veía y en la cual podía confiar ya no está, afloraron esas partes de mi personalidad que eran peligrosas, esas partes filosas, que al más mínimo tacto laceran, cortan y causan heridas. Esa parte de mi personalidad que se siente a gusto dañando porque lo hace porque quiere. Es momento de dar pasos para cambiar y creo que será nuevamente de la mano de mi amiga, me gustaría tomar la mano de mi mejor amigo, pero no puedo, aunque en verdad no quiero, porque tendría que ser completamente sincera con él y no puedo serlo todavía, y porque a pesar de lo que lo amo y lo que me ama, aún nos falta algo un pequeño click que nos llevará a otro punto, aunque quizás es un click que me falta a mi y no a él. Pero de que es momento de realizar cambios y poner verdades en el aire, es momento.