Es cuando miro y veo que a pesar de todo no me siento parte, hay segundos en los que olvido esta incomodidad y decido seguir adelante, pero la sensación es más fuerte en algunos momentos, como ahora, en que no hay nadie con quien salir y charlar, nadie con quien tomar aire y cambiar un poco el ambiente tóxico que se genera a momentos, y que se aumenta cuando me entero que no me entero de nada, por las bocas correctas al menos , y creo que es esa mi principal molestia y lo que motiva mis ganas de bullir por otros lugares que no sean los de siempre, debo reconocer que me gusta que confíen mí, pero solo las personas que me importan, y son estas personas las que se caen una y otra vez, pero sé que es mi culpa, por esperar mucho, cuando debo aprender que nunca darán hasta ese tope, me fastidia, me molesta, me irrita, por qué todo el mundo puede saberlo, porque de las personas que espero enterarme de cosas son importantes no confían en mí, sería mucho menos triste sino me enterara nunca, pero al final siempre hay alguien que abrirá su boca y de alguna forma me enteraré, lo horrible es que cuando las personas que son importantes para mi decidan confiar, tendré que mirarlos, apoyarlos y callarme el, sí, ya lo sé, alguien que no eres tú me contó, en esa persona que confiaste primero. Pero todo es mi culpa por tergiversar estos sentimientos y esperar, por ser lo suficientemente idiota para volverme dependiente. Me siento cansada más allá de lo físico, es este seguir ahí esperando, detenida y luchando por algo que sé jamás será, hay vínculos que son fuertes pero que aun así no me son suficientes. Algunas veces que pienso que son un reflejo de mis afectos pasados o quizás idealizo esos encuentros antiguos, pero no lo sé.
Otro punto discordante es que las historias se vuelven a repetir pero con diferentes actores, odio enterarme de cosas que sé no debo saber, de esas cosas que me ponen en situaciones imposibles, entre lealtades divididas, pero a quien ser leal cuando ninguna de esas personas han sido leales conmigo y mucho menos entre sí. No soy para nada un ser humano que no ha cometido errores y lo agradezco, pero que FASTIDIO sentir todo esto, lo único malo de estar alejada de las personas que al verme me darían un abrazo y me harían reír, es que están a kilómetros, es egoísta de mi parte extrañarlas cuando me siento así, pero han estado en esos momentos que me acostumbre, y ahora que esas sensaciones han vuelto en igual magnitud que hace años, ya no están aquí por motivos de la vida. Extraño los abrazos que nacen por nada, juntarnos sólo porque sí y no porque es fin de semana, el que lleguen a casa sin ser invitados y revolucionen mi mundo, porque saben que me pueden sacarme de mi encierro sin miedo a que me enoje, perdí muchos encuentros por mi forma de ser, pero ahora los extraño. Extraño verlas a diario, los paseos, nuestros encuentro de la nada, y sus experiencias.
Me siento desilusionada, un tanto abatida de observar el rostro de las personas que creía confiaban en mi de alguna forma y darme cuenta que no era tan parte como creía, yo como pieza de rompecabezas no encajo aquí, y sé que se debe a que no puedo pertenecer a dos rompecabezas, era solo que quería formar parte de otro, pero no es así y me di cuenta, un poco tarde pero lo hice, que por más que trate de encajar de alguna forma no lo haré y otra verdad es que tampoco quiero hacerlo en un cien por ciento, sería perder partes de mi que me costó con esfuerzo construir.
Más que cualquier otra cosa, estoy frustrada, de buscar lo que nunca voy a encontrar, a veces pienso que es perfecto pero no, nada lo es. Así que a seguir sonriendo aunque no quiera, mis momentos de felicidad me los reservaré para mí y las chicas que iluminan mi vida, como la mujer hermosa que buscó una forma de ayudarme, me emocionó recibir su regalo cuando era ella la que debía ser halagada, me regalo un poco de paz y amor en forma de canción, quería atacar esos temores nocturnos, esas pesadillas y la angustia que me sigue, se lo agradezco como nunca agradeceré nada a nadie.
Las malas noticias se acrecientan cuando van de la mano de los malos días, hoy fue un día pésimo, partiendo por el despertar y lo siguió la compañía, que peor que yo y mis temores y molestias acuestas, caminar ayudo a pensar en los nuevos sucesos y en lo que debía hacer, con las personas que debía hablar, pero la conclusión al final del día, es simplemente mantenerme al margen y caminar más de diez pasos al lado y seguir caminando no importando si se continúa viviendo en un montón de mentiras, sólo me quedará “prestar el hombro” cuando todo estalle y fingir demencia, es un poco duro darle la espalda a los amigos, pero en este caso me la dieron primero y mis acciones son el resultado de eso, como dijo mi amiga es tóxico y tiene razón a muchos niveles, partiendo por mí misma y la forma en la que no me hago cargo de lo que debería hacer, no hay deuda que no se salde y amistad que no se rompa, sobre todo cuando ya tiene historia y comienza a oler un poco a pasado.
En días como hoy debo agradecer que me rescataran de mi misma, que me hicieran ver cosas diferentes , le agradezco que cada vez que le digo salgamos ella entienda que necesito de algo más que una simple salida, y se de el tiempo de escuchar mis monólogos repetidos y mis frustraciones constantes, el balance de este fin de semana fueron unas cuantas caretas en el suelo y verdades que prefiero sean mentiras. Pero bueno la vida es así, entre engaños, mentiras y deseos frustrados.
Y como siempre nada feliz que decir, sólo vagabundear por mis estados melancólicos.
