“La
resistencia es destruida completamente, a menudo por un solo incidente, muchas
veces por un arranque violento, físicamente. El niño se transforma en amable y
bueno y renuncia a su propia voluntad”
En
la actualidad existen múltiples teorías para definir estilos de personalidad y
sus características, dentro de la orientación neo-reichiana nos encontramos con
dos grandes categorías y sus subdivisiones, partiremos con los Colapsados,
dentro de los cuales tenemos a los Masoquistas y Orales. El segundo grupo se
clasifican bajo el nombre de Acorazados, donde encontramos al Rígido que puede
ser Fálico – Hombre o Histérico – Mujer y finalmente al psicópata. Existe otro
tipo llamado Esquizoide el cual no puede
se puede encasillar dentro de estas dos grandes categorías. Como persona y
debido a mí historia se me puede clasificar como Colapsada, Masoquista y me
hace sentido cuando describen que una de sus características es que “No expresa sus sentimientos” ya que
siempre de alguna u otra forma buscaba esconderme,
era más cómodo y menos arriesgado. De esta misma forma está arraigado el miedo
a dejar ir, prefiriendo mantener relaciones o contactos dañinos antes que
perder, donde se suma la pérdida de límites. En el análisis general que se
puede hace de todos los estilos es que la mayoría ha pasado por algún evento
con sus padres ya sea que se sintiera abandonado o muy querido, generando
patrones adaptativos y defensivos que luego perpetuamos y que si no somos lo suficientemente
conscientes no podremos mejorar o sanar. Por ejemplo el esquizoide, que se
siente rechazo o amenazada incluso de muerte por su madre luego entra en
conflicto ente su existencia y sus necesidades, volviéndose un controlador, aislándose
emocional y relacionalmente.
El
Oral, que se siente privado de contacto ya que percibe que la madre no le
presta apoyo ni sustento, se siente inseguro y lucha por su derecho a la
seguridad. El psicópata, que fue sofocado por la madre al considerarlo débil, siente
que tiene derecho a ser libre. El fálico (Hombre como Mujer) donde sus sentimientos
no fueron tomados en cuenta por sus padres, siente que tiene el derecho a
querer algo y moverse en búsqueda de placer. Finalmente mi estilo, siente que
tuvo una madre despótica y un padre sumiso, donde la madre empuja a su hijo,
por lo que siente que tiene derecho a ser independiente. De alguna forma los
estilos se fundamenta en nuestras vivencias de la primera infancia
mayoritariamente, donde no tenemos un nivel de conciencia tan desarrollado como
lo es cuando eres adulto. Desde el comienzo del curso y con las lecturas de los
documentos reafirmo que mi coraza se fundamenta en el vínculo que tengo con mis
padres y nuestra historia como familia.
Recuerdos
de una madre sobre exigente donde nada era suficiente versus un padre poco
participativo en las decisiones del hogar. Es fácil recordar como mi madre
nunca se mostró de acuerdo con mis notas alcanzadas o bien la elección de
carrera, nada era lo suficientemente bueno, por eso ahora, para mi nada es suficientemente
bueno y me observo en ocasiones intentado mejorar cosas que ya son buenas, y es
como correr siempre detrás de un ideal que nuca puede ser alcanzado ya que
siempre puede ser mejor. Una de mis falencias es el control, o la sensación de
este, ya que siempre pienso que “tengo que estar en control” de mis emociones,
de mis decisiones, lo que me limita a tomar decisiones arriesgadas o vivir la
vida. Si bien con el trabajo de desarrollo personal sostenido, he logrado
disminuir esta falsa sensación de necesidad de control, aun me descubro en
ocasiones volviendo a la zona de seguridad, donde vuelvo a depender,
especialmente de mi madre, de sus decisiones, ya que en aquellas oportunidades
en que he salido, siento culpa, que a nivel consiente sé que es innecesaria
existe. Dentro de las diferencias que puede encontrar con el estilo, es en la
negatividad o en la sensación de hacer las cosas mal, ya que siempre defiendo
todo con la convicción que está bien hecho. Emocionalmente, me identifico con
el estilo masoquista, ya que todo queda guardado y resguardado, la expresión de
emociones es más sencilla mediante actos más que en palabras. Desde mi historia
y mis recuerdos a mi familia nunca les he podido expresar un simple te quiero,
la vinculación emocional y la confianza con amigos y parejas es compleja, ya
que requiere de tiempo y valentía antes de dar los pasos.
Otro
de los estilos que posee características con las cuales me identifico es con el
oral sobe todo cuando dentro de los aspectos a trabajar es a pararse sobre sus
propios pies a la dependencia que
genera, ya que he logrado establecer que mis conflictos relacionales se basan
en las expectativas que tengo en el otro y cómo el otro debe retribuirlas.
Dentro
de las acciones que he decidido emprender para mejorar y que se condicen con mi
estilo, es defenderme ante la agresión o a decir que no a situaciones que no me acomodan, tratando de ser más directa y
no rumiar tanto mi malestar, son tareas complicadas ya que te obliga a ponerte
en una posición donde dejas de ser la persona que acepta y te vuelves
desafiante o negativa, a la vista de otros, generando nuevos espacios de
aprendizajes, donde debes aprender a mantener la nueva conducta, ya que sino el
cambio no se produce.
Finalmente
a modo de conclusión, se entiende la relación existente entre nuestra visión de
los padres y la valorización e interpretación que hicimos de su crianza y como
sentimos que esta nos afectó, aunque para tratar de mejorar también debiéramos
de hacer el ejercicio de tratar de comprender cómo vivieron a sus padres, ya
que somos seres históricos, producto de una tradición, esto quizás como una
forma de sanar los vínculos, ya que existen cosas o situaciones que no se
pueden reparar pero si se pueden mirara desde un cristal diferente.