Extraño el sonido de tu voz, aun cuando el silencio era molesto,
extraño tus abrazos, cuando hasta tu querías golpearme,
extraño esos detalles pequeños, que tanto me hacían amarte,
extraño esas noches en que hablábamos y las noches volaban,
extraño incluso la podredumbre maloliente del cariño descompuesto,
extraño incluso todo aquello que no amaba,
extraño tanto de ti, porque nos reflejábamos, ya que incluso ahí había amor,
extraño incluso que amaras a tus amores, porque aún así sabía que me amabas
amor, enfermo, pero aún así amor con todas sus letras y sus verdades.
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