No More Excuses

No More Excuses [“Es justamente la posibilidad de realizar un sueño lo que hace que la vida sea interesante.”]

domingo, 4 de marzo de 2012

José y un principio de Sanación

José Roberto es un nombre que hasta hace unas semanas no me hubiese generado nada, ahora a un mes de conocerlo es un montón de preguntas, una montaña de preocupaciones y miedos escondidos que me hacen sentir. Hace algunos meses solía pensar que era una mujer que se quedaba paralizada por el miedo, pero tras los dos peores meses de mi vida me di cuenta que soy terriblemente valiente, en una suerte de kamikaze que se fija una meta y arriesga todo, incluso la propia integridad para lograrlo. José Roberto sin querer me hizo ver esa verdad, este chico conocido de la forma más inusual se queda en mis mejores recuerdos por sus dulces palabras y por mover emociones cálidas en mí y robarme esas sonrisas que tan excasas se habían vuelto. Una noche en que desafié la restricciones médicas y las sugerencias de lo que era bueno para mi, decidí tirar la precaución por la ventana y salir de parranda con una de mis mejores amigas, me dio media hora para tomar mis cosas antes de pasar por mi, su auto se detuvo afuera y yo al borde de la histeria, la angustia y la pena (estados emocionales en los que fluctuaba, aunque también podemos sumarle la inconsciencia farmacológica), me subí a su auto donde iban tres chicos más, pero ninguno era José Roberto, esa noche fuimos a una exclusiva disco de la región, yo solo quería pasar un buen rato y olvidarme un momento de todo lo que estaba pasando, a las 5 de la mañana y con un saldo de tres hombres desechados las puertas de la disco se cerraban y debíamos partir, saliendo saludando conocidos varios hicimos un nuevo grupo y partimos a la Piscina Olímpica de copiapó para terminar lo que quedaba de noche, entramos gracias al salvavidas conocido de una conocida de mi amiga, la cual me dice que José un amigo llegará en un momento para unirse al grupo, José Roberto llegó vistiendo una chaqueta de cuero bajo ella una camisa y blue jeans, un atuendo normal para un chico normal, fue presentado  mi amiga me abraza y le dice ella es mi amiga Psicóloga, y sí me avergoncé porque nates de todo soy una persona y no un título, pero sé la intención tras la presentación, José con una chica llamada daniela, que me  recordó mucho a mi Daniela entablaron conversación conmigo, entretanto el resto del mundo disfrutaba de la piscina algunos como Dios los trajo al mundo  y otros con más pudor en ropa interior, yo no podía bañarme por problemas de salud, José Roberto desistió también y se quedó conmigo en la orilla disfrutando de algunos vasos de ron, la excusa fue a mis oídos algo tierno y se ganó un montón de burlas del grupo, no quería bañarse porque tenía frío y luego podían dolerle las rodillas, después de haberlo molestado y reído de él, conversamos de su vida, de la mía de los antiguos amores y nuestras amistades en común, pasamos un buen momento charlando, antes de terminar todo terminamos en la casa de uno de los primeros chicos con los que salimos, José Roberto se quedó conmigo y su primer beso fue salir del letargo en el que estaba viviendo y sentí sus caricias demasiado tiernas para un encuentro post discos de dos personas adultas, me pidió que pasara lo que quedaba de madrugada con él, pero no accedí con mi amiga lo fuimos a dejar antes de partir rumbo al centro de Copiapó, me hizo bajar con el para despedirse, me abrazó y sus palabras que debo reconocer en el momento las encontré cliché, me llegaron de alguna forma, si partía en ese momento sabía sería el final, pero por mi parte no hice nada para perpetuarlo, pero el me pidio mi número de celular yo quedé por dos segundos desconcerta, ¿no era esto lo que es popularmente conocido como touch and go?, entonces lo miré y di mi número apostando a un destino incierto, el desconfiando me llamó en el acto así que yo tenía su número y él, el mío, luego del último beso de despedida me subí al auto con mi amiga y lo dejamos atrás. Mi amiga sonreía yo me sentía satisfecha. Llegué a mi casa a las 9.30 de la mañana del día siguiente, esa noche hice muchas cosas que no hacía nunca y nunca me había sentido tan bien. Luego de haber dormido unas horas, es mi celular el que me saca de mi ensoñación, era José el que llamaba, en un ataque de inseguridad no conteste, pero el insistió con dos lindos mensajes, esa tarde me vi sentada con él tomando helado y hablande de su familia, de mis planes y el tratamiento médico, tema recurrente para mi en el último tiempo, luego evitando el sol ya que los dos estábamos pagando nuestros excesos de la noche anterior, nos sentamos en un parque disfrutando de la sombra, fue una tarde llena de caricias, de sentirme tranquila, pero no podía ser tan perfecto, Patricio, un amigo, me llama para preguntar por mi vida, hablamos mucho tiempo mientras José acariciaba mi cara y jugaba con mi cabello, es imposible para el no nombrar a la persona que quiero olvidar, así que escuché y busqué la forma de colgar para recuperar la tranquilidad nuevamente junto a José, antes de colgar tuve que decirle a Patricio, cuidate amigo, para que el pequeño que entró en mi vida dejara de fruncir el seño y luego de una pequeña explicación me besó de nuevo y todo se perdió otra vez, seguimos ahí hasta que a él le quedaba una hora para partir rumbo a su trabajo a 3 horas de copiapó, me dijo que podía cambiar su pasaje para pasar más tiempo conmigo, pero no lo dejé, ya había existido una mujer en su vida por la cual transgredió muchos límites y yo no quiero ser otra. Ese día me pidió que fuera el fin de semana siguiente a verlo, pero  entre mi tesis y mis inseguridades, tomé mis maletas y partí rumbo a Antofagasta y me separé 10 horas de él, pero José no se rinde y ahí están sus llamadas, sus mensajes y su preocupación real por mi salud, está ahí día a día, este último fin de semana iba a ser de nosotros, pero mi pequeño se enfermó y la fiebre lo mantuvo en cama. José Roberto empezó diferente en mi vida y sigue siendo diferente, esta en mi facebook, en mi celular y hasta el momento en mis pensamientos, y sigo sonriendo tontamente cuando lo recuerdo. Las fotos de José Roberto fueron aprobadas por mis amigas, hasta por Natalia y su gusto elevado en relación a los hombres, José iba a ser presentado a mis amigas  este fin de semana algo que no había hecho jamás con una pareja, pero por razones de su salud esta vez no pudimos, José quiere seguir con esto y esta molesto por no verme, se le nota en su voz, hace unos minutos me llamó enojado con él por no alzacanar a despedirse, me da miedo José Roberto, porque es un hombre al que puedo llegar a querer, pero no soy en estos momentos la mujer con la que pueda iniciar una relación seria, estoy rota en múltiples partes y aun amo a otro hombre y sé que pasará mucho tiempo hasta que deje de hacerlo. Jocelyn me miró y me dijo que se sentía feliz por mí, que no esperaba que iniciara una relación, porque sabe en el estado en que me encuentro, pero me apoya, José Roberto puede ser un gran acierto, si supiera como llevar esto, por el momento me hace feliz y me permite avanzar poco a poco, sólo está en mi darle las herramientas para seguir adelante. José Roberto el hombre con nombre de telenovela, puso una nueva fecha para vernos, ahora está en mi llegar a esa cita.

A este hombre que entró en mi vida, sin siquiera haberlo visto antes debo agradecerle muchas cosas en tan poco tiempo, pero sobre todo debo agradecerle que me devolviera las ganas e inspiración para volver a escribir, y voler a sentir a través de las palabras, a hacerlas vibrar en mi cuando las leo, José me devolvió el placer de hacer lo que más amo, crear y plasmar en letras.

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