José
Roberto es un nombre que hasta hace unas semanas no me hubiese generado nada,
ahora a un mes de conocerlo es un montón de preguntas, una montaña de
preocupaciones y miedos escondidos que me hacen sentir. Hace algunos meses
solía pensar que era una mujer que se quedaba paralizada por el miedo, pero
tras los dos peores meses de mi vida me di cuenta que soy terriblemente
valiente, en una suerte de kamikaze que se fija una meta y arriesga todo,
incluso la propia integridad para lograrlo. José Roberto sin querer me hizo ver
esa verdad, este chico conocido de la forma más inusual se queda en mis mejores
recuerdos por sus dulces palabras y por mover emociones cálidas en mí y robarme
esas sonrisas que tan excasas se habían vuelto. Una noche en que desafié la restricciones
médicas y las sugerencias de lo que era bueno para mi, decidí tirar la
precaución por la ventana y salir de parranda con una de mis mejores amigas, me
dio media hora para tomar mis cosas antes de pasar por mi, su auto se detuvo
afuera y yo al borde de la histeria, la angustia y la pena (estados emocionales
en los que fluctuaba, aunque también podemos sumarle la inconsciencia
farmacológica), me subí a su auto donde iban tres chicos más, pero ninguno era
José Roberto, esa noche fuimos a una exclusiva disco de la región, yo solo
quería pasar un buen rato y olvidarme un momento de todo lo que estaba pasando,
a las 5 de la mañana y con un saldo de tres hombres desechados las puertas de
la disco se cerraban y debíamos partir, saliendo saludando conocidos varios
hicimos un nuevo grupo y partimos a la Piscina Olímpica de copiapó para
terminar lo que quedaba de noche, entramos gracias al salvavidas conocido de
una conocida de mi amiga, la cual me dice que José un amigo llegará en un
momento para unirse al grupo, José Roberto llegó vistiendo una chaqueta de
cuero bajo ella una camisa y blue jeans, un atuendo normal para un chico
normal, fue presentado mi amiga me
abraza y le dice ella es mi amiga Psicóloga, y sí me avergoncé porque nates de
todo soy una persona y no un título, pero sé la intención tras la presentación,
José con una chica llamada daniela, que me
recordó mucho a mi Daniela entablaron conversación conmigo, entretanto
el resto del mundo disfrutaba de la piscina algunos como Dios los trajo al
mundo y otros con más pudor en ropa
interior, yo no podía bañarme por problemas de salud, José Roberto desistió
también y se quedó conmigo en la orilla disfrutando de algunos vasos de ron, la
excusa fue a mis oídos algo tierno y se ganó un montón de burlas del grupo, no
quería bañarse porque tenía frío y luego podían dolerle las rodillas, después
de haberlo molestado y reído de él, conversamos de su vida, de la mía de los
antiguos amores y nuestras amistades en común, pasamos un buen momento
charlando, antes de terminar todo terminamos en la casa de uno de los primeros
chicos con los que salimos, José Roberto se quedó conmigo y su primer beso fue
salir del letargo en el que estaba viviendo y sentí sus caricias demasiado
tiernas para un encuentro post discos de dos personas adultas, me pidió que
pasara lo que quedaba de madrugada con él, pero no accedí con mi amiga lo
fuimos a dejar antes de partir rumbo al centro de Copiapó, me hizo bajar con el
para despedirse, me abrazó y sus palabras que debo reconocer en el momento las
encontré cliché, me llegaron de alguna forma, si partía en ese momento sabía
sería el final, pero por mi parte no hice nada para perpetuarlo, pero el me
pidio mi número de celular yo quedé por dos segundos desconcerta, ¿no era esto
lo que es popularmente conocido como touch and go?, entonces lo miré y di mi
número apostando a un destino incierto, el desconfiando me llamó en el acto así
que yo tenía su número y él, el mío, luego del último beso de despedida me subí
al auto con mi amiga y lo dejamos atrás. Mi amiga sonreía yo me sentía
satisfecha. Llegué a mi casa a las 9.30 de la mañana del día siguiente, esa
noche hice muchas cosas que no hacía nunca y nunca me había sentido tan bien.
Luego de haber dormido unas horas, es mi celular el que me saca de mi
ensoñación, era José el que llamaba, en un ataque de inseguridad no conteste,
pero el insistió con dos lindos mensajes, esa tarde me vi sentada con él
tomando helado y hablande de su familia, de mis planes y el tratamiento médico,
tema recurrente para mi en el último tiempo, luego evitando el sol ya que los
dos estábamos pagando nuestros excesos de la noche anterior, nos sentamos en un
parque disfrutando de la sombra, fue una tarde llena de caricias, de sentirme
tranquila, pero no podía ser tan perfecto, Patricio, un amigo, me llama para
preguntar por mi vida, hablamos mucho tiempo mientras José acariciaba mi cara y
jugaba con mi cabello, es imposible para el no nombrar a la persona que quiero
olvidar, así que escuché y busqué la forma de colgar para recuperar la
tranquilidad nuevamente junto a José, antes de colgar tuve que decirle a
Patricio, cuidate amigo, para que el pequeño que entró en mi vida dejara de
fruncir el seño y luego de una pequeña explicación me besó de nuevo y todo se
perdió otra vez, seguimos ahí hasta que a él le quedaba una hora para partir
rumbo a su trabajo a 3 horas de copiapó, me dijo que podía cambiar su pasaje
para pasar más tiempo conmigo, pero no lo dejé, ya había existido una mujer en
su vida por la cual transgredió muchos límites y yo no quiero ser otra. Ese día
me pidió que fuera el fin de semana siguiente a verlo, pero entre mi tesis y mis inseguridades, tomé mis
maletas y partí rumbo a Antofagasta y me separé 10 horas de él, pero José no se
rinde y ahí están sus llamadas, sus mensajes y su preocupación real por mi
salud, está ahí día a día, este último fin de semana iba a ser de nosotros,
pero mi pequeño se enfermó y la fiebre lo mantuvo en cama. José Roberto empezó
diferente en mi vida y sigue siendo diferente, esta en mi facebook, en mi
celular y hasta el momento en mis pensamientos, y sigo sonriendo tontamente
cuando lo recuerdo. Las fotos de José Roberto fueron aprobadas por mis amigas,
hasta por Natalia y su gusto elevado en relación a los hombres, José iba a ser
presentado a mis amigas este fin de
semana algo que no había hecho jamás con una pareja, pero por razones de su
salud esta vez no pudimos, José quiere seguir con esto y esta molesto por no
verme, se le nota en su voz, hace unos minutos me llamó enojado con él por no
alzacanar a despedirse, me da miedo José Roberto, porque es un hombre al que
puedo llegar a querer, pero no soy en estos momentos la mujer con la que pueda
iniciar una relación seria, estoy rota en múltiples partes y aun amo a otro
hombre y sé que pasará mucho tiempo hasta que deje de hacerlo. Jocelyn me miró
y me dijo que se sentía feliz por mí, que no esperaba que iniciara una
relación, porque sabe en el estado en que me encuentro, pero me apoya, José
Roberto puede ser un gran acierto, si supiera como llevar esto, por el momento me
hace feliz y me permite avanzar poco a poco, sólo está en mi darle las
herramientas para seguir adelante. José Roberto el hombre con nombre de
telenovela, puso una nueva fecha para vernos, ahora está en mi llegar a esa
cita.
A este hombre que entró en mi vida, sin siquiera haberlo visto antes debo agradecerle muchas cosas en tan poco tiempo, pero sobre todo debo agradecerle que me devolviera las ganas e inspiración para volver a escribir, y voler a sentir a través de las palabras, a hacerlas vibrar en mi cuando las leo, José me devolvió el placer de hacer lo que más amo, crear y plasmar en letras.

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