
Hay veces que por más sonidos que ronden mi alma, el silencio que siento es tan aterrador, volví a equivocarme, nuevamente tropecé, es mi roca personal, estoy tan acostumbrada a ella que tiendo a no verla, nuevamente alguien traspaso la barrera y apunto donde más duele, la pena, el dolor, la desilusión, siempre son un mal sentimiento, siempre generan aún mas emociones negativas, hay veces en las que pienso, ¿que hago aquí tratando de comprender?, ¿que hago tratando de aceptar?, hay silencios que lastiman, porque son tus silencios, porque me muestran nuevamente mi mayor debilidad, aquella que las sonrisas forzadas alcanzan para engañar a los demás, pero que por dentro se comen mi alma, me canse de esperar, realmente no quería cansarme de esperar, quizás un par de lágrimas alivien este odioso malestar, la emoción como siempre será pasajera, pero el sentimiento de perdida me acompañará largo tiempo, lamento mis silencios, lamento que no supieras escuchar, en que momento llegue a este punto, tan solo hay que desaparecer, que triste ver, que los errores siempre se repiten.
El mismo estúpido error, quizás es patológico en mi, quizás es lo que me define, quizás es porque simplemente soy así. !¿un poco más de respeto?!, muchas veces me dicen que debo cambiar, hoy realmente llegue a pensarlo, pero hay personas que sin darse cuenta se cuelan y llegas a amarlas tanto, que no te das cuenta y te vez abatido, porque no se dieron cuenta de que los amas tanto, que, lo que no tenía mucho sentido para ellos, para ti, es tan importante, que te lastima, es tan importante romper esos silencios que no se dan cuenta, que cuando te das cuenta que eres la segunda opción te lastima, el amor duele, la amistad duele, los lazos forjados duelen, pero tus silencios duelen, y sé que mis silencios también duelen.
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