
Hay veces en la que Dios también se equivoca, nunca podré ser lo que ustedes esperan de mi, y ustedes tampoco serán lo que que yo quisiera, éste es nuestro dolor que no perdona, esta es la vida que nos toco vivir, no puedo ver la felicidad desde su lado, viví tantos años en lo que ustedes consideraban felicidad que me aterra pensar cual es su concepto de tristeza, si soy una mutista emocional, me imagino que sería en estos momentos si nuestro "hogar", hubiese sido uno lleno de tristeza, no quiero ver su perspectiva de la vida, viví tanto tiempo en ella, que hoy solo me importa la mía, siento no ser la persona que ustedes quieren que sea, siento no compartir su felicidad, pero como dijiste "mala suerte", siento enormemente no alcanzar su perfección, trato de ser perfecta para mí y es una gran tarea, no quiero intentar ser perfecta para ustedes, fueron años tratando de serlo y se me canso el alma, corrí años tras ilusiones, que cuando se golpearon con la realidad, me destrozaron el alma, cuando abrí los ojos y estos ya no veían como una niña, las personas que seguía se volvieron ilusiones, los conceptos que tenía se volvieron ilusiones, el amor que les tenía se volvió desesperanza, se convirtió en miedo y es lo que me despierta ciertas noches con el corazón latiendo sin freno, con un nudo en la garganta y volviendo a pensar !otra vez no!, pensando por qué no son como otras personas, por qué no son como yo quiero que sean, y es tan simple, tan solo es porque Dios a veces también se equivoca, aún me quedan cosas hermosas, pero les queda tan poco, qué haré cuando lo que me sostiene se derrumbe, siento no ser lo que ustedes quieren que sea, siento que ustedes no conozcan a la persona que soy ahora, siento que no vean la niña que fui, a la adolescente con miedos, siento que no entiendan a la mujer llena de defensas y es que sino las tiene, ya estaría muerta, porque sería lo que ustedes quisieron que fuera.
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