Llegar a los 26 años era tarea casi cumplida, pero el 14 de enero de 2012
marcó un definitivo antes y después, un
pequeño ser al que siempre le temí marcó mi vida y mi piel para siempre. Del
primer día tengo recuerdos de algunos momentos, mientras que otros están
perdidos entre la lucha de “vivir o morir”, una lucha debo reconocer que no
luché por propia voluntad, fue sólo un conjunto de fármacos potentes
directos a mi torrente sanguíneo y los rezos de mi padre, mi madre, mis chicas y
Bernardo. Ese día sentí miedo real a morir, pero también surgió ese deseo
siempre presente en mi de desaparecer, después de todo ya estaba completamente
acabada, ya no quedaba nada de la mujer que había salido cinco años atrás de su
casa ¿por qué es tan poco aceptable desear morir? Uno de los pensamientos que
me quedó fue que al menos de esa forma una persona iba a cumplir su deseo de no
verme más y otro pensamiento fue que no podría defender mi tesis y que mi grupo
tendría que suplir de alguna forma mi ausencia, realmente cuando se está
muriendo se piensa en las cosas que dejamos inconclusas al menos yo lo pensé.
Recuerdo también la cara de mi madre frente al resultado médico, y no podía ser otra cuando se confirmaba que
estaba muriendo, no sé que habrá sentido o que se sentirá cuando te dicen que
alguien que amas está muriendo (cuando no se espera que ocurra), en ese momento
vacío, perdida de conocimiento, hasta que siento que de forma desesperada
tratan de sacar más sangre de un cuerpo que no aportaba ya que los temibles
“signos vitales” era bajos muy bajos. Mis amigas, mujeres maravillosas
reconstruyen para mi los hechos cuando yo no estaba “presente” jocelyn llegó en
algún momento y sé que la sentí ahí a mi lado tomando mi mano, hablándome de un
montón de cosas que no recuerdo, luego llegó mi negra, y ver su cara fue un
golpe que me hizo reaccionar de alguna forma y su”ya po wna” lo llevo en el
alma, esa mujer movió a su familia para que apoyara a la mía, me entregó ese
amor maravilloso, ese amor que me permitió amar a otros por primera vez, pero
su rostro y la preocupación marcada ahí donde mirara me llena de calidez. Paula
había pasado toda la noche conmigo, acompañádome en la vigilia que no sabíamos
sería el preludio de los peores día de mi vida, hay un dicho que dice que uno
no elige a la familia, pero gracias a Dios si a los amigos. Karla, Jocelyn y
Paula son las mujeres que han estado conmigo desde hace ya tantos años, que
ahora meses después siento culpa por haber querido desaparecer, por nada me
hubiese gustado que sufrieran por una muerte casi estúpida, no puedo evitar
llorar al recordar que cada vez que estaba consiente ahí estaba una, a mi lado
día tras día, sintiéndome, hablándome,
acompañándome, amándome, perdonando mis
faltas, mis inconsistencias, mis miedos y mis errores. Una de esas noches en que
la fiebre causaba estragos en mi, recuerdo haber contactado con mi viejo amigo,
la verdad es que solo rememoro haberle dicho que lo necesitaba y el recuerdo de
su voz, lo demás se perdió entre mi fiebre y los medicamentos. El resto de lo
que recuerdo fue cuando una vez que lograron estabilizar todo en mi y salía
como decía mi doctor “por suerte” de mi encuentro con la muerte, un medicamento
atacó mi sistema nervioso, y cardiorespiratorio, teniendo como
consecuencia un pequeña parálisis en el
sector derecho de mi cuerpo, la solución un remedio mucho más fuerte que me
noquio toda la noche, pero al otro día ya estaba mejor y la recuperación fue en
sorprendente ascenso así como el dolor, porque todo esto fue acompañado del peor
dolor físico que he podido sentir, fueron los peores días de mi vida, pero en
cierta forma fue la mejor cosa que pudo ocurrir, fue un tremendo paréntesis y
una parálisis total. Esos días sirvieron para poner en relieve las cosas que
quería para mi vida y las que no quería, para amar aún mas a las amigas de mi
alma, para amar más a Bernardo y ciertamente para conocer a José, de esta “tragedia”
me quedan muchas cosas, pero lo que nunca se irá de mi, es la cicatriz que
llevaré por siempre signo de mi error más profundo, cuando me olvidé que lo más
importante era yo, y eso casi me borra de la vida de las personas que si me
quieren en la suya y es algo que nunca, nunca voy a olvidar.

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