No More Excuses

No More Excuses [“Es justamente la posibilidad de realizar un sueño lo que hace que la vida sea interesante.”]

sábado, 12 de marzo de 2011

A imagen y Semejanza

Recuerdo las noches en que dormir era casi imposible, la sensación de angustia y de querer salir corriendo, era difícil enfrentarlo, luego de un tiempo y muchas horas pensando logre superarlo. Ahora ha vuelto nuevamente no tanto como esa vez, he procurado no pensar demasiado para llegar a ese punto, pero todo viene a mi mente una y otra vez, esta vez por una situación completamente diferente pero que me incomoda de igual manera, la familia es sin duda un tema en mi vida, y uno muy importante, si bien mi familia es pequeña es terriblemente complicada. Mi padre, siempre me he llevado bien con mi padre, pero esto no quiere decir que no me hiciera daño, de hecho nunca he tenido una buena imagen de él, nunca, pero no por eso deje de amarlo, simplemente porque lo quiero. Pero el rompió mi corazón una vez y volvió a hacerlo hace poco, el rompe una y otra vez a nuestra familia y yo una y otra vez doy la vuelta y procuro olvidar lo que hace una y otra vez entierro los secretos, pero hay veces en que me pesan tanto, que me ahogan y no me dejan respirar. Nunca le he criticado, el era un hombre que decidió por sí mismo conformar una familia, el eligió a su pareja con la cual formó una familia y es desde ahí de donde provengo de la decisión de dos personas adultas, o de un revolcón en un sillón verde. Pero es lo que me ha tocado, cada una de sus acciones trae consecuencias, si bien con él me llevo mucho mejor que con mi madre si alguna vez tuviera que decidir apoyaría a mi madre o más bien me quedaría con ella, pero al hacerlo siempre me sentiría culpable por dejarlo solo, porque es la persona más sola que conozco en el mundo, soy la hija de un padre al que no conozco, y él es el padre de una hija a la que no conoce. Es difícil ser su hija, la mayoría de mis amigos me dicen que es muy simpático pero sólo se quedan con esa imagen y ciertamente es difícil ver más allá de ese hombre afable. Existen dos amigas con las que puedo hablar de papá, de ese papá que vive en mi mente, de ese papá que me hace llorar y de ese papá que me arrancó lo último que tenía, la idea de que era importante y única para él, porque no lo soy, no de la forma en que me hubiese gustado serlo. Todas sus metidas de pata siempre se dan en las noches no sé por qué, pero es un patrón que se repite constantemente,  y ese noche no podía ser la excepción, creo que se sentía solo y quería hablar con alguien, pero yo soy su hija y no se amiga, y hay cosas que una hija por mucho que lo quiera debe saber, pero estaba tan ahogado que abrió su boca, y comenzó con su historia, con su discurso, con sus excusas, con sus miedos, sus dolores  y sus indiscreciones, y cómo puede aconsejarle una hija a su padre cuando el shock no la deja salir al paso con una respuesta coherente,  nuestra relación padre e hija se verá por siempre eclipsada por su confesión, porque me denigró a menos que su única hija, me recordó que todos sus vacíos y todas sus falencias como padre fueron porque sí, que sabía cómo cumplirlas pero que no quiso hacerlo y eso duele sabiendo aún más que pudo haberlo hecho siempre me pregunto por qué esforzarme más, creía que había dejado de esperar, pero me descubrí esperando nuevamente, siempre me es molesto llorar pero esa vez quería hacerlo, pero no pude como dicen siempre digna aunque sea delante de un padre, porque no iba a llorar delante de él, así como nunca voy a decirle que aunque compartamos el mismo apellido, la mitad de los genes, años de convivencia, que esa noche me di cuenta que no quiero conocerlo, ni siquiera un poco. Uno sabe que los padres estarán en tu vida de alguna u otra forma, pero yo preferiría que no me afectara tanto, pero nada se puede hacer, sé que estoy en un error al dar la vuelta y cubrir con silencios nuestros sentimientos o más bien lo que yo siento con respecto a él, pero me pregunto ¿para qué mostrarle a ese padre la hija que forjo? Cuando ni siquiera se dio cuenta que lo había hecho, que no se da cuenta del daño que hace porque nunca quiso darse el tiempo para conocer a la persona que lo mantendrá vivo incluso estando muerto, a la única persona que se parece tanto a él, porque también me he dado cuenta de que nos parecemos tanto por fuera como por dentro, soy su descendencia, y es complicado desprenderse, porque ambos cometemos el mismo error, le damos preferencia a las personas que no son familia y tendemos a olvidar a ese otro grupo, entonces cómo culparlo por nuestro mismo pecado, cómo recriminarle algo que yo también hago, de tal palo tal astilla, y duele, duele saberlo, duele saber que él me quita lo mío para dárselo a otros, y no puedo evitar preguntarme cuánto le he quitado yo para dárselo a alguien más, y más difícil aún cuanto le hemos quitado, él a su esposa y yo a mi madre para dárselo a otros, porque yo soy su hija y él es mi padre.

No hay comentarios: