Las imágenes pasan por mi mente evocando recuerdos, de ella riendo, de ella en su silla, de ella caminando, de ella volviéndose un recuerdo, en el día debo reconocer que no la recuerdo, que hay veces en las que pasan días y su recuerdo no se hace presente, pero de repente en un sueño en una canción, cierta fragancia o por el motivo que sea sus recuerdos me inundan y me envuelven, y con ello las ganas de recorrer los kilómetros y abrazarme a la espalda que sé no estará más, ha sido un difícil semestre, completamente difícil, he luchado día a día por mantenerme de pie, olvidando por días que alguna vez existió en mi vida, pero siempre vuelve, y me vuelvo un ser anhelante de las caricias y el sonido de su voz, este semestre esta pronto a llegar a su fin y es lo que deseo con el alma y fervientemente, necesito descansar, tomar mi corazón y congelarlo por un tiempo, detenerlo, pararlo y quizás cambiarlo.
Su recuerdo es lo que me queda hay veces en que recordarla es maravilloso y otras donde todo duele y se desgarra, hay días en los que quiero perderme en los recuerdos de esos días donde nada importaba porque estaba bien y estaba bien porque esa mujer estaba en mi vida, si alguna vez me preguntaba qué pasaría cuando ya no estuviera, en estos últimos días he llegado a la respuesta, sigo siendo yo pero con un gran vacío en el alma que no sé con qué llenar, que no he podido llenar.
Me falta esa persona a la que volver cuando sentía que todo se desmoronaba he perdido mi resguardo mi defensa y desde que murió he recibido sin descanso toda afrenta que antes ella detenía y he perdido mi rincón donde sanaba de las heridas, he perdido mi espacio, porque su casa que era mi casa y ya nunca más será lo que era con ella viviendo en ella, y con ello también se fue mi sensación de pertenencia a ese espacio y a muchos otros.
En este momento sólo busco…viviendo un momento entre puntos suspensivos.
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